El senador José Manuel Ormachea, con mucho entusiasmo, anuncia que el proyecto de ley «Declaración de interés nacional la construcción e incorporación a la Red Fundamental de la carretera tramo Río Abajo (La Paz) – Quillacollo (Cochabamba)» se ha aprobado en la Cámara de Diputados, proyecto concebido y ansiado años atrás y que, parece, va a hacerse realidad.
El proyecto mejorará enormemente la conectividad del área Metropolitana con los valles y el oriente; sin embargo, más allá de su innegable importancia y de la alegría que puede producir esto, sobre todo en un mes de julio, es necesario reflexionar en algunos aspectos también importantes para la ciudad de La Paz:
- La estructura vial de la ciudad no está preparada para recibir ese nuevo flujo vehicular, especialmente de transporte pesado, desde un punto diferente a los que actualmente lo reciben y alejado de ellos.
- Será necesario que el proyecto vial Río Abajo-Quillacollo incluya el diseño y construcción de soluciones de mitigación del enorme impacto que generará sobre la estructura vial de la ciudad y sobre su funcionalidad ya compleja.
- Parte de las soluciones de mitigación está en considerar, también como parte del proyecto, equipamientos como terminal de buses, terminal(es) de camiones y centro(s) de abastecimiento mayorista directamente conectados con el acceso de la nueva carretera a la ciudad y con sus redes vial y de mercados urbanos.
- Construir estos equipamientos será, con toda seguridad, más económico y eficiente que pretender construir grandes vías urbanas de evitamiento o proyectos de corrección y adaptación de la red vial urbana existente, que ya tiene sus problemas, para mitigar el impacto de la nueva carretera.
- El proyecto vial Río Abajo-Quillacollo debe elaborarse y concretarse con la participación directa de la Gobernación y del Gobierno Municipal de La Paz y estos niveles del estado deben coadyuvar con el proyecto pero siempre velando por el bien de la región y la ciudad.
- Finalmente, tanto el proyecto carretero como las instancias de gobierno departamental y municipal deben evitar que se vea el embovedado del Río Choqueyapu y la afectación del Río La Paz, aunque sea parcial, como la “solución” a los problemas de impacto, ya que esto incrementaría los graves problemas ambientales que ya tiene la ciudad; es más, debiera observarse en el mismo proyecto por lo menos la ubicación de la planta de tratamiento de aguas servidas.

Imagen destacada: Esquema elaborado por Jorge Valenzuela sobre imagen de la red vial primaria del GAMLP