Territorios en equilibrio III

[1]     Moreira, Crispín: FAO: Enfoques y acciones de desarrollo rural en Bolivia, FAO, Umbrales 30, 2016

[1]     Cabrera, Juan E. y Rivera, Juan Ramón: Interpretaciones, reflexiones y perspectivas. Historia Contemporánea de las Ciudades Bolivianas, IBU, CIAU-UPB, 2925  

Territorios en equilibrio II


[1]        Núñez del Prado, José, «La relación entre desarrollo rural y academia en la mira: El caso del CIDES-UMSA», FAO-Umbrales 30, 2016

Territorios en Equilibrio I

Lo ocurrido en los últimos dos meses en el país y que aún no se resuelve del todo, muestra que la población rural puede ser fácilmente manipulada (aunque también obligada) por la politiquería porque claramente hay una situación de precariedad y pobreza en el campo.

Como arquitectos y urbanistas, a menudo caemos en la trampa de pensar que nuestra labor termina donde acaba la “mancha urbana”; sin embargo, siempre he sostenido que el territorio no es un soporte vacío ni un escenario pasivo, sino un sistema con vida, con diversidad y productivo.

No existe una ciudad sostenible si se planifica como si la metrópoli no dependiera del campo, o como si el desarrollo rural fuera un tema ajeno al quehacer urbanístico. Hacer ciudad también es mirar al campo y reconocer que la ciudad depende vitalmente del campo.

No es posible ver a lo rural y lo urbano como si fueran mundos aislados; estamos ante la formación de lo que José Núñez del Prado (2016)[1] llama una «agrópolis-rurbana», una forma de vida común interconectada que exige nuevos paradigmas de interpretación.

La ciudad no es solo un receptor de migración y centro de consumo; debe ser entendida como la principal herramienta para desarrollar el territorio, actuando como un nodo de transformación, logística y servicios especializados para su región inmediata.

Cuando el ordenamiento territorial falla en articular estas relaciones, las consecuencias son dolorosamente visibles: abandono del campo y migración forzada hacia las periferias urbanas, ocupación de zonas de riesgo y una pobreza periurbana creciente.

El desarrollo rural no es sólo fomento agropecuario; bajo el enfoque de Desarrollo Territorial Rural-DTR (Comunidad Andina, 2011)[1], es un proceso de transformación productiva e institucional en un espacio determinado con el fin de reducir la pobreza y en el que la ciudad tiene un papel fundamental.

Para que esto sea efectivo, el ordenamiento territorial debe encararse a partir de transformar las condiciones de producción, desarrollar instituciones para apoyarlas y una visión holística del territorio. Territorializar las políticas significa llevar el Estado al terreno para proteger los sistemas de vida y la seguridad alimentaria. ¿Qué institución en el país está abordando realmente esta relación urbano-rural con seriedad técnica?


[1]       Comunidad Andina, “Modelos de Desarrollo Rural con Enfoque Territorial en países de la CAN”, 2011


[1]     Núñez del Prado, José, «La relación entre desarrollo rural y academia en la mira: El caso del CIDES-UMSA», FAO-Umbrales 30, 2016

LA PAZ DEBE DECIDIR SU TERRITORIO

Decidir un territorio implica ejercer poder, gestión y planificación sobre un espacio geográfico, definiendo su uso, ordenamiento y desarrollo a través de procesos políticos y sociales.

Figura 1. El centro de la ciudad de La Paz, Plaza Murillo. Imagen de Wikipedia
Figura 2. El Departamento de La Paz, división política y centros poblados. Datos censales del Departamento de La Paz . Imágenes: educa.com.bo (izquierda). Wikipedia (derecha)
Figura 3. Gráfico de elaboración propia en el que busco explicar el concepto de Sistema de Ciudades en el Territorio. Es sobre un territorio con sus propias características, condiciones medioambientales y recursos que construimos nuestro hábitat y nuestra vivienda, en centros poblados, cuya forma y jerarquía, articulación y conectividad y función o rol que ejercen, definen las condiciones de su integración en un sistema.
Figura 4. La ciudad de El Alto, vista hacia «La Ceja» con los nevados Mururata e Illimani al fondo. Imagen de Wikipedia
Figura 5. Mapa de la Región Metropolitana de La Paz con las manchas urbanas y su expansión de los centros poblados que la conforman. Imagen https://sitservicios.lapaz.bo/

Imagen destacada o de cabecera: https./hemeroteca.larazon.bo


La Paz: promesas grandes, ciudad olvidada

Hermosa vista nocturna de la ciudad de La Paz, Bolivia. Fotografía: Juan Pablo Revollo
La estructura morfológica de la ciudad de La Paz basada en las condiciones que generan sobre el territorio las cuencas de los ríos a lo largo de las cuales crece la ciudad. Fotografía: Samu
A la izquierda una vista de las nacientes del Río Choqueyapu en las alturas, con aguas cristalinas; a la derecha la contaminación que recibe a lo largo de su curso al atravesar la ciudad de La Paz. Fotografías: Wikipedia (izq.) Informe Auditoría Ambiental Contraloría General del Estado, 2013
Hermosas imágenes nocturnas de dos avenidas importantes de la ciudad de La Paz. Fotografías: Samu (izq.) y José Luis Paz Benítez (der.)
Una vista del conflictivo tráfico en la ciudad del que son principales protagonistas los vehículos del transporte público sindicalizado de «minibuses».
Una impresionante vista de la ciudad de La Paz que muestra la densa ocupación del territorio y la enorme escasez de espacios abiertos públicos. Fotografía: Jesús Eduardo Oña Illanes
Imágenes de conjuntos de vivienda de alta densidad. Arriba a la derecha una vista que permite ver, en el Distrito 18, los edificios y el movimiento de tierras para «avanzar» con urbanización en la colina ubicada dentro del Área Protegida marcada en los planos de la LUSU. (Fotos arriba: Google Earth y Jorge Valenzuela; fotos abajo: Guadalupe Dorado Quiroga)..
Vista de la Plaza San Francisco, el espacio público por excelencia de la ciudad de La Paz. Fotografía: Carolina Reumúndez

Imagen de Cabecera o Imagen Destacada: fotografía de la ciudad de La Paz de Giovanny Wolf

Gobierno Municipal de La Paz incumple la ley

Figura 1: Una publicación de https://es.scribd.com/, un resumen explicativo del contenido de la Ley de Usos del Suelo Urbano LUSI para informar a la población. Fuente: https://es.scribd.com/
Figura 2: Una representación artística de las edificaciones de la ciudad de La Paz – Fuente: https://static.vecteezy.com/
Figura 3: Una representación artística del «skyline» de la ciudad de La Paz – Fuente: https://www.pictorem.com/
Figura 4: Cartillas publicadas por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz para instruir sobre la aplicación de la norma de la Ley de Usos del Suelo Urbano. Con el proceso de regularización de edificios fuera de norma, esta información pierde importancia. Fuente: https://sitservicios.lapaz.bo/
Figura 5: Una construcción fuera de norma («No tiene plano de construcción aprobado») que seguramente entró en el proceso de regularización, 10 años después de iniciado este proceso que parece intermi9nable. Fuente: https://www.opinion.com.bo en publicación de 2014
Figura 6: El Plano de Usos del Suelo en el sector de San Miguel-Los Pinos (izquierda), el punto rojo marca la ubicación del terreno donde se construyó el edificio que se analiza líneas abajo; el óvalo amarillo marca el color azul que el plano define como Área de Equipamiento. A la derecha, la Cartilla Normativa del Patrón de Asentamiento Zona Sur 4-d19 que rige para el predio en cuestión. Fuente: Elaboración propia con documentos de información territorial publicados por el GAMLP.
Figura 7: Los detalles de la cartilla normativa que, en muchas de sus determinaciones, se ve claramente que no fueron cumplidas, el incumplimiento o cumplimiento de otras debiera revisarse en un marco de transparencia. Fuente, elaboración propia con imágenes publicadas por el GAMLP.
Figura 8: Ubicación del edificio fuera de norma, pero a punto de inaugurarse, por lo que se supone haber sido objeto regularización aunque la Lel Autónoma Municipal 476 ya no está vigente desde el 31 de diciembre de 2022 ¿Hay otra norma posterior que haya permitido esta regularización? En la imagen de la derecha abajo, el rectángulo amarillo marca el área que, en el Plano de Usos del Suelo de la LUSU figura como Área de Equipamiento. Fuente: Elaboración propia con base en Google Earth y Plano Catastral del GAMLP
Figura 9: El edificio analizado visto desde el terreno de propiedad pública (hoy parqueo municipal) entre la Calle 21 y la Av. Montenegro (izquierda). A la derecha se ve la torre del sector oeste con 20 pisos de altura; abajo se ve una calle, se supone peatonal por el macetero del medio y que ocupa el área que en el Plano de Usos del Suelo figura como destinado a equipamiento. Fotografías: J. Valenzuela.
Figura 10: Vista de la torre de 12 pisos del sector este del edificio que claramente contrasta con el edificio vecino que SÍ está en norma como se ve en la imagen de la derecha. El área verde que se ve en la imagen es área verde pública, NO corresponde al Área Mínima Verde (AMV) que requiere la norma y que, para este caso, debe ser de 1.600 metros cuadrados, lo que claramente el proyecto NO cumple. Fotografías: J. Valenzuela

[1]      https://jorge-valenzuela.blog/2022/03/16/regularizacion-a-la-medida-del-negocio-contra-la-ciudad/

  https://jorge-valenzuela.blog/2022/01/30/que-pasa-con-la-norma-no-hay-fiscalizacion/


[2]     Este edificio tiene previsto el funcionamiento de salas de cine lo que hace menos “necesario” el Multicine Sur que la Alcaldía pretende autorizar como un negocio privado en un terreno de propiedad pública con la figura de Alianza Público-privada (APP), este ha sido denunciado y tratado en este blog en “post” del 5 de febrero de 2025 y aún persiste el peligro de hacerse realidad en desmedro de la escasa disponibilidad de espacios para equipamiento público en la ciudad. https://jorge-valenzuela.blog/2026/02/05/ilegalidad-y-falta-de-transparencia/

Imagen destacada o de cabecera: elaboración propia con imágenes de CAB y GAMLP


¿ILEGALIDAD Y FALTA DE TRANSPARENCIA?

PROYECTO DE «CENTRO COMERCIAL Y DE ENTRETENIMIENTO FAMILIAR- MULTICINE» EN SAN MIGUEL EN EL MARCO DE UNA «ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA«

El área de ubicación del terreno de propiedad pública en el que se pretende construir el «equipamiento» del «Centro Comercial y de Entretenimiento Familiar-Multicine». Puede observarse el proceso de densificación de la zona con edificios en su mayoría destinados a comercio y oficinas, avanzando a la monofuncionalidad que, en ningún caso, aporta a la sostenibilidad de la ciudad. Imagen: elaboración propia desde Google Earth.
Imágenes publicadas por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz el 2018 con el anteproyecto de Centro Cultural Municipal que, además de las áreas culturales incluía espacio público, áreas verdes (mejorable), espacios recreativos y áreas deportivas públicas. Mantenía el comercio existente.
Publicación del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz en https://lapaz.bo/alianza-publico-privada/
¿Puede, con el plazo y condiciones publicadas, otra empresa o grupo presentar en un plazo tan corto, otra iniciativa que compita, en igualdad de condiciones, con una propuesta elaborada cuando las bases (Reglamento) se publicaron un mes antes del cierre? Queda claro que el proyecto era ese y debñi9a ser ese, no otro.
Publicación del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz en https://lapaz.bo/alianza-publico-privada/
¿Con qué tipo de consideraciones técnicas o estrategias resultantes de un proceso de planificación, puede aprobarse un proyecto como éste para ubicarlo en propiedad pública?
Publicación del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz en https://lapaz.bo/alianza-publico-privada/ Las «bases» para la presentación de iniciativas privadas destinadas a APP (Reglamento de la Ley 531) se publican el 29 de abril y la «convocatoria» cierra el 30 de mayo

Imagen destacada: Publicación del GAMLP en su página https://www.facebook.com/MunicipioLaPaz editada por el autor del Blog

GESTIÓN MUNICIPAL

Territorio del Municipio de La Paz en la Provincia Murillo del Departamento de La Paz. Imagen: Atlas Catastral del GAMLP
Gestión Municipal. Imagen: Cámara Nacional de Negocios
A la izquierda, la cubierta del Plan Integral La Paz 2040, un plan de largo alcance (25 años) para el desarrollo del Municipio de La Paz. elaborado como un marco de acción para la definición de programas, planes y proyectos- A la derecha, la cubierta del PTDI 2021-2025, un plan quinquenal desarrollado por requerimiento del Gobierno Central para garantizar el desembolso de recursos de coparticipación. Imágenes: Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP)

Si la gestión implica planificar, las nuevas autoridades de la gestión municipal ¿han considerado el importante marco que ofrece el Plan La Paz 2040? Iniciada su elaboración en 2011, fue uno de los pocos esfuerzos exitosos en el campo de la planificación de largo plazo, cuyos lineamientos, con los necesarios ajustes quinquenales, debieron llevarnos a ver un municipio hacia el 2040 y claramente no le permitieron llegar al 2021: ¿borrón y cuenta nueva?, estando claro lo de “borrón”, si hay “cuenta nueva” ¿cuáles son los nuevos lineamientos a largo plazo?, nadie sabe porque nunca se informó sobre ellos o posiblemente no se elaboraron. Se sabe de un PTDI-2021-2025 (Plan Territorial de Desarrollo Integral para Vivir Bien del Municipio de La Paz), sobre cuyos lineamientos, que ya debieron cumplirse según su propio plazo, incluidas centralidades, corredores y áreas protegidas no se conocen acciones, proyectos o estrategias de implementación que se hayan realizado bajo dicho marco.

Emergencia originada por intensas lluvias en el Barrio de Obrajes, Zona Sur de La Paz. El necesario corte de vía para realizar los trabajos no fue acompañado de la planificación de alternativas de circulación diseñadas y apoyadas por logística (desvíos claros, señalización, agentes de tráfico) para ordenar y facilitar el flujo de la circulación vehicular. Imagen: Diario La Razón, 14 de febrero de 2024
Trabajos en la Av. Abdón Saavedra en el Barrio de Sopocachi en La Paz, una vía importante de conexión, que fue cerrada para realizar los trabajos, en octubre de 2024 se anunció su entrega para el 31 de enero de 2025, hasta la fecha no se ha concluido , se mantiene cerrada, generando, además, la desconexión de por lo menos cuatro vías importantes a ambos lados de su trazo. Imagen y datos: Periódico La Razón, 01 de febrero de 2025.
La mancha urbana del conglomerado La Paz-El Alto, ciudad central del Área Metropolitana de La Paz. El color naranja muestra la mancha urbana dentro de los límites del Territorio Municipal de La Paz, los otros colores muestran la mancha urbana dentro de los límites de otros municipios vecinos Los ;municipios de Palca, Mecapaca y Achocalla reclaman amplios territorios que abarcan extensiones considerables de mancha urbana y sobre los que ejercen jurisdicción generando ilegalidad. Imagen: GAMLP.

Imagen destacada: Palacio Consistorial de La Paz, edificio sede del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, obra del Arquitecto Emilio Villanueva en 1925

¿Se confirma el avasallamiento de propiedad pública?

Hace un año publiqué en este blog un artículo referido a la expansión de la ciudad de La Paz y la necesidad y condiciones de su densificación, mostrando cómo el mercado inmobiliario, cada vez más irresponsable, determina esa expansión, atropellando o adelantándose a cualquier intento de planificación en busca de beneficio inmediato y con total falta de preocupación por la sostenibilidad de esta hermosa ciudad.

(Ver: https://jorge-valenzuela.blog/2021/10/14/expansion-y-densificacion/).

En ese mismo artículo de la entrada de octubre de 2021, muestro cómo el mercado inmobiliario invade áreas destinadas a preservación del paisaje natural, a forestación o a áreas verdes al amparo de irregularidades generadas por la indefinición de límites del territorio municipal, la politiquería barata y la irresponsable gestión del territorio en los municipios involucrados.

En otra entrega de este blog me refería al avasallamiento de la propiedad municipal (propiedad pública, derecho de todos), preocupado por la destrucción del paisaje, por el avasallamiento de esa propiedad pública, pero más preocupado aún porque esa ocupación de tierras, en muchos de los casos, si no en todos, cuenta con “documentación legal” los más con base en “títulos agrarios”. Partamos de lo siguiente:

La Ley de Reforma Agraria (1953), al referirse a la “propiedad agraria” y sus formas, en su Artículo 4 define que “pertenecen al dominio patrimonial del Estado las tierras baldías, las que reviertan por caducidad de concesión o por cualquier otro concepto, las tierras vacantes que se hallan fuera del radio urbano de las poblaciones…”. Entiéndase por tierras baldías y tierras vacantes aquellas áreas no aptas para la actividad agropecuaria, tales como cerros, taludes, tierras con pendientes elevadas, aires de río, etc.

(Ver: https://jorge-valenzuela.blog/2018/12/05/avasallando-la-propiedad-publica/)

Una publicación en la primera plana del diario Página Siete de hoy, 19 de 0ctubre de 2022 confirma las razones de mi preocupación, pero, además, debiera generar preocupación y medidas de parte de las autoridades municipales. La noticia del diario publica una “revelación” del gobierno respecto a que, de los 2,3 millones de títulos agrarios emitidos por el INRA, “1,5 millones de títulos se dieron a tierras improductivas”, a pesar de lo que hace 70 años determinó la Ley de Reforma Agraria vigente. Está claro que no existe, por efecto de la politiquería barata, interés alguno del nivel central del estado por coordinar con el nivel municipal y coadyuvar a los esfuerzos municipales para una ocupación del territorio que garantice la sostenibilidad de las ciudades del país, de todas, no solamente de La Paz.

Los cerros de la foto están marcados (o lo estuvieron en algún momento) en los planos de la Ley de Usos del Suelo Urbano (LUSU) como Áreas Protegidas, lo que no fue ningún óbice para la ocupación de esas áreas con urbanizaciones promovidas por el sector privado (rectángulos rojos). (Fotografía: Jorge Valenzuela)

Que más del 65% de títulos agrarios correspondan a “tierras improductivas” no solamente molesta y preocupa por el engaño del que son objeto los destinatarios de esas tierras, si no porque molesta y preocupa la percepción clara de corrupción y manejo irresponsable del recurso tierra, recurso fundamental para la seguridad alimentaria, a pesar que los perpetradores del engaño, por años, se han llenado la boca con discursos como los de “independencia alimentaria”, “respeto por la madre tierra” y “economía comunitaria”.

En la imagen satelital (arriba) se marca con el óvalo celeste la construcción de un nuevo hospital en la Av. Zabaleta (esperemos se tomen las medidas necesarias para mitigar seguros impactos sobre el área), esta construcción «despertó el interés» de familias que no tardaron en reclamar «derecho propietario» sobre áreas, marcadas con el rectángulo rojo en las fotos (imágenes de abajo) que, además de ser «aires de río» (el Río Orkojahuira está embovedado debajo de la avenida) son taludes de la meseta de Miraflores que, por su ubicación, características y topografía, claramente son áreas de propiedad pública, pero si se atreven a reclamar derechos….. «algún papelito» debe haber por ahí y nada raro que el origen sea uno de los «títulos agrarios» de los 1,5 millones. (Fotografías: elaboración propia sobre imagen de Google Earth-arriba. Jorge Valenzuela-abajo)

Pero también debe recordarse que, por lo general, de los títulos agrarios parten los argumentos de “documentación legal” de los que ocupan tierras y áreas, incluso con características de constructibilidad de alto riesgo o áreas que, los esfuerzos por planificar y la norma emergente de dichos esfuerzos, establecen como “no edificables”, como “aires de río”, como “reservas naturales y paisajísticas” o “áreas verdes”. Como el registro de propiedad en Derechos Reales inscribía, hasta hace poco, propiedades carentes de georreferenciación, de información clara de ubicación o catastral (posiblemente se sigue haciendo respecto de propiedades alejadas en áreas rurales), los títulos agrarios podían presentarse con supuesta ubicación en áreas urbanas, dando paso a la especulación y a la libertad de acción del negocio inmobiliario irresponsable para ocupar suelo a su antojo. ¿Cuántos de esos “1,5 millones de títulos” servirán y sirvieron para atentar a la sostenibilidad del desarrollo de las ciudades?

¿Cómo puede permitirse la ejecución de trabajos de este tipo en áreas que forman parte del patrimonio natural urbano? (Fotografías de Cynthia Patiño, publicadas en Facebook)

La imagen destacada o de cabecera es una toma de pantalla de la primera plana del diario Página Siete publicada en su cuenta de Facebook; en la imagen se han cubierto otros titulares e imágenes de publicidad.

LA PAZ, DENSIFICACIÓN NECESARIA, PERO… ¿CÓMO?

El 14 de octubre de 2021 publiqué en este blog una entrada sobre la expansión y la densificación de la ciudad de La Paz en el que resaltaba las deficiencias de la norma para una densificación adecuada a la necesidad de las mejores condiciones de vida a las que la población aspira y que la ciudad debe ofrecerle.

(Ver: https://jorge-valenzuela.blog/2021/10/14/expansion-y-densificacion/)

El 9 de septiembre pasado el Concejo Municipal de La Paz, en un proceso lleno de irregularidades procedimentales, demostradas públicamente por la presidente de ese organismo legislativo, aprobó una Ordenanza Municipal que busca introducir modificaciones a la Ley de Usos del Suelo Urbano (LUSU) con el argumento de una necesaria densificación, argumento que ahora cambia a la necesidad de romper un supuesto “monopolio en la construcción de edificios de altura” que se habría desarrollado desde las condiciones normativas de la LUSU (personalmente no me imagino cómo), según expresiones del secretario del Concejo en varias declaraciones y entrevistas públicas, constituyéndose en una acérrimo defensor de un atentado contra la ciudad.

Las primeras páginas de los documentos de la Ordenanza Municipal «aprobada» por el Concejo Municipal el 9 de septiembre pasado, mismos que circularon, con alarma, en las redes sociales al día siguiente.

La densificación es una herramienta valiosa, parte de una estrategia de intervención integral en la ciudad, para lograr la visión expresada en el Plan La Paz 2040 (uno de los pocos esfuerzos de planificación lograda) de una ciudad compacta, policéntrica y sostenible. Está claro que es valiosa frente a las posibilidades de una ciudad como La Paz, consolidada y con escasez de áreas para una expansión racional, con muy poca disponibilidad de tierras aptas para espacios públicos, áreas verdes funcionales y construir equipamientos, estas posibilidades parecen muy limitadas, por ello, se requiere de planificación, voluntad política (no politiquería barata), apoyo gubernamental (el gobierno central es nuestro inquilino) y responsabilidad profesional, empresarial y ciudadana.

La densificación no se logra con una alegre modificación de las cartillas normativas, incrementando entre dos y cuatro veces la altura posible de edificaciones prevista en la norma vigente, la densificación no es construir bloques de cemento más grandes, la densificación implica gente, familias con aspiración de mejor calidad de vida, que buscan oportunidades de desarrollo social y personal, no oportunidades para “constructores” del mercado inmobiliario que quieren hacernos creer que rompen un supuesto monopolio para beneficio de la ciudad.

Proyectos de vivienda de alta densidad, con soluciones que no parecen ser adecuadas a una buena calidad de vida y que, parece ser, están ocupando áreas que la norma considera de reserva forestal áreas verdes o áreas protegidas. (Fotos: arriba, izquierda Google Earth, derecha Jorge Valenzuela, abajo Guadalupe Dorado Quiroga).

La densificación parte de lograr centros (estrategia de centralidades) que acerquen los servicios sociales (educación, salud, gestión, recreación, cultura) al vecino (gente, familias), mejorando la movilidad urbana, agrupando a las comunidades, generando seguridad, emprendimientos y cohesión social. Desde estos centros, de su consolidación y de su función, casi de manera natural, se provoca y se demanda la densificación planificada, normada y controlada. Implica un proceso de análisis y planificación en el que se detectan áreas de concentración de actividades (ya lo hizo el Programa de Centralidades del GAMLP) y en el que la información censal, por distritos, permitiría detectar y entender, en esas áreas, tendencias de ocupación para medir las posibilidades y requerimientos de la densificación.

La densificación responsable no se logra reduciendo o eliminando en la norma el requerimiento de retiros, peor si se lo hace para edificaciones de altura (20 pisos y más en las cartillas de la ordenanza que se pretende aprobar) y tampoco eliminando de la norma el requerimiento de área mínima verde (un buen logro, aunque débil, de la LUSU vigente). El retiro y el área mínima verde crean el volumen de aire, el espacio libre y la vegetación que benefician al ambiente (asoleamiento, ventilación, climatización) de los espacios funcionales privados (vivienda, oficinas, otros), son el aporte privado al ambiente urbano que a su vez favorece a la calidad de vida de todos sus habitantes.

Una de las cartillas «aprobadas» por el Concejo Municipal para el Distrito 18. En la LUSU no existe patrón de asentamiento 5 en el Distrito 18, la ordenanza lo crea, además como construcción pareada (5P), es decir, puede no dejar retiro a un lado del predio; la cartilla de patrón 5 en otros distritos permite un Área Máxima a Edificar (AME) de 500% de la superficie del terreno, esta cartilla indica un AME de 1750 %!!!, lo que permitiría construir un edificio de 25 pisos o más SIN OBLIGACIÓN DE RETIROS o retiro de 2 metros!!! si se deseara abrir ventanas. En un terreno de 1,000 m2 podría hacerse un edificio de 17,500 m2 construidos, posiblemente entre 80 a 90 unidades de vivienda SIN ESTACIONAMIENTO VEHICULAR!!!, o sea, 80 a 90 vehículos más a parqueo en calles donde ya no cabe más parqueo. (Foto: Documento que circula en las redes sociales)

Densidad de población, señores del Concejo Municipal, es la relación de un número de personas (gente, familias) sobre una unidad de superficie del territorio, no más bloques o edificios más altos. Efectivamente, un número mayor de personas requiere una mayor cantidad de viviendas, pero vivienda no solo es la casa o el departamento, la vivienda es un concepto tan amplio como claro, además de con la casa o el departamento, se hace con los servicios para sus habitantes, educación para niños y jóvenes, salud para todos, espacios para el trabajo, la cultura, la recreación, el abastecimiento, se hace con movilidad (vías y medios de transporte), gestión al alcance, espacio público y áreas verdes.

Un edificio de vivienda, aparentemente construido en apego a la norma vigente; carece de áreas verdes. Evidentemente, la norma debe ser revisada pero con rigurosidad técnica y apuntando a mejorar la calidad de vida y la sostenibilidad de la ciudad. (Foto: Jorge Valenzuela)

La calidad de la vivienda depende también de los servicios básicos (agua, alcantarillado, energía, drenaje pluvial, comunicaciones). No hay mucha información respecto del estado de las redes, salvo la creciente maraña de cables aéreos que está a la vista, dado que, en los últimos 20 años, se ha incrementado, bajo las condiciones de la norma vigente, la construcción de edificios en altura, de hecho, muchas áreas de la ciudad se han densificado; sin embargo, cualquier proceso de densificación, incluso el que se viene dando en estos últimos años, para considerarse responsable, debe evaluar y dimensionar la capacidad de las redes de los servicios básicos y su requerimiento para servir a una mayor cantidad de población (gente, familias).

Área de San Miguel, sobre la que apunta una parte de la modificación de la norma «aprobada» en el Concejo Municipal, incrementando el volumen de construcción y eliminando el requerimiento de espacios de parqueo (Foto: Jorge Valenzuela)

Uno de los problemas más complejos de la ciudad está en la movilidad urbana, aunque se tiene una infraestructura aceptable y, en muchos sectores, más que suficiente; sin embrago los problemas de congestionamiento y desorden en el espacio público son evidentes. Este tema lo traté en la entrada de este blog (21 de julio pasado. Ver: https://jorge-valenzuela.blog/2022/07/21/movilidad-urbana-en-la-paz-puede-mejorar) pero queda claro que no se les haría ningún favor a los intentos de encarar soluciones eliminando la exigencia normativa de número mínimo de parqueos contenida en la LUSU, más aún si se trata de nuevas edificaciones de más de 20 pisos, como se propone en la ordenanza tratada en el Concejo Municipal. A pesar de que los edificios cuentan con espacios de parqueo, en respuesta a la norma vigente, el problema de estacionamiento vehicular es muy grande y provoca enormes dificultades a la movilidad urbana, especialmente en la Zona Sur, donde la irresponsable propuesta normativa pretende intervenir.

Todo esto es parte de la vivienda y sus características y condición hacen a la calidad de vida de los habitantes de la ciudad, por eso, modificar cartillas normativas de la LUSU, sin ninguna rigurosidad técnica, como pretende hacerlo el Concejo Municipal, para favorecer al mercado inmobiliario con la construcción de edificios más altos, con menos restricciones y con condiciones deplorables para el ambiente urbano no puede ser aceptada por la población y debe ser evitada por la autoridad competente.